Bikes, scooters, tyres and other debris were dragged from the seabed in Club de Mar-Mallorca’s environmental initiative.
The sixth Seabed Clean-Up Day organised by Club de Mar-Mallorca turned Palma’s harbour into a hive of activity on Sunday, bringing together a record crew of 34 divers and more than 30 helpers on land. Led by the club’s Quality and Environment Department, the initiative is part of an ongoing push to reduce pollution and protect the marine life that thrives around its facilities.
The clean-up unfolded throughout the morning around pontoons 30, 40, 50, 51 and 52. Working in sync, teams underwater and on the surface hauled up over 4,000 kilos of waste — everything from items accidentally dropped into the sea to rubbish swept in by currents.
Among the haul: glass bottles, tyres, metal scraps, bicycles, scooters, batteries, tarpaulins and an assortment of debris capable of damaging both marine life and water quality.
Club de Mar-Mallorca stressed that these operations are crucial not only for keeping Palma’s harbour in good condition but also for boosting environmental awareness across the island.
Spanish version:
Impresionante operativo ambiental retira más de 4.000 kilos de residuos del fondo marino en Mallorca
La sexta edición de la jornada de limpieza del Club de Mar-Mallorca congregó a más de 60 voluntarios y permitió retirar más de cuatro toneladas de residuos del fondo marino.
La sexta Jornada de Limpieza del Fondo Marino del Club de Mar-Mallorca reunió este domingo a un operativo récord de voluntarios, formado por 34 buceadores y más de 30 personas en tierra. La iniciativa, organizada por el departamento de calidad y medioambiente del club, tiene como objetivo prevenir la contaminación y proteger el ecosistema marino que rodea sus instalaciones.
Los trabajos se extendieron durante toda la mañana y se llevaron a cabo en los pantalanes 30, 40, 50, 51 y 52. Gracias a la coordinación entre buzos y voluntarios en superficie, fue posible retirar más de 4.000 kilos de residuos acumulados en el fondo marino, tanto objetos caídos accidentalmente al agua como materiales arrastrados por la corriente.
Entre los restos recuperados se encontraron botellas de vidrio, neumáticos, hierros, bicicletas, patinetes, baterías, lonas y otros elementos que suponen un riesgo para la fauna marina y la calidad del agua. Desde el Club de Mar-Mallorca destacaron la importancia de este tipo de intervenciones para mantener el entorno portuario en condiciones óptimas y promover una mayor conciencia ambiental en la isla.