More than 15 fines a day and penalties of up to €200 marked this year’s extended access restrictions.
If you tried driving to Formentor’s postcard-perfect lighthouse this summer, you weren’t alone — and the traffic police definitely noticed. More than 2,000 drivers were fined for venturing onto the scenic but off-limits road, which is closed to private vehicles for much of the day in peak season. A further 29 motorists were fined for attempting to reach Formentor’s idyllic beach despite signs warning that the car park there was full.
Between 1 June and 31 October, access from Port de Pollença to the beach depends on real-time parking availability, shown on a municipal display board. Beyond the beach, only shuttle buses and specially authorised vehicles are allowed to continue towards the lighthouse.
During the restricted period, Spain’s traffic authority (DGT) logged an average of 1,688 vehicles a day heading toward the Formentor beach car park — slightly down from last year. But the real story is the spike in sanctions: more than 15 fines a day, compared with just under 10 per day in 2024.
Most drivers were caught attempting the forbidden stretch between the beach and the lighthouse — a strictly limited zone in high season. Of all the sanctions issued, 2,285 were for entering that segment without authorisation, while just 29 drivers were penalised for sneaking into the beach area itself.
To enforce the rules, officers monitored traffic from kilometre marker 2, just outside Port de Pollença, logging every vehicle during the campaign — a total of over 250,000.
This year’s restriction period stretched to 153 days, a full month longer than in 2024, following a request from Pollença Town Hall. And breaking the rules doesn’t come cheap: fines can reach €200, reduced to €100 for early payment.
Spanish version:
Multas, controles y restricciones: el precio de entrar en Formentor en verano
La DGT registró más de 15 multas diarias durante la campaña de restricciones, que se extendió hasta el 31 de octubre por primera vez.
Entre el 1 de junio y el 31 de octubre, la Dirección General de Tráfico (DGT) contabilizó una media de 1.688 vehículos diarios en el acceso a Formentor hasta el aparcamiento de la playa, frente a los 1.722 registrados en el mismo periodo de 2024. El dato refleja un leve descenso del tráfico en esta zona del municipio de Pollença, coincidiendo con un notable aumento de las sanciones por incumplimiento de las restricciones, con más de 15 denuncias diarias, frente a las 9,6 multas al día del verano pasado.
Según los datos oficiales, la mayoría de las infracciones corresponden al acceso sin autorización al tramo comprendido entre la playa y el faro de Formentor, con un total de 2.285 expedientes sancionadores. Solo 29 multas estuvieron vinculadas al acceso indebido a la zona de la playa. El control de vehículos se realizó en el punto kilométrico 2, a la salida del Port de Pollença, donde se registraron todos los pasos durante la campaña.
Durante el periodo de restricciones, el acceso desde el Port de Pollença hasta la playa estuvo condicionado a la disponibilidad de plazas en el aparcamiento principal, gestionado por el Ayuntamiento, con un panel informativo que indicaba en tiempo real si había capacidad. Desde la playa hasta el faro, solo podían circular los buses lanzadera y los vehículos con autorización especial. La campaña se extendió durante 153 días, un mes más que en 2024, por petición expresa del Ayuntamiento de Pollença. Las multas por infringir estas normas pueden alcanzar los 200 euros, con reducción a 100 euros por pronto pago, según el tipo de infracción.